Autor: Rainbow Rowell
Editorial: Orion
Puntuación:
Género: Narrativa/Juvenil

Eleanor is the new girl in town, and with her chaotic family life, her mismatched clothes and unruly red hair, she couldn't stick out more if she tried.
Park is the boy at the back of the bus. Black T-shirts, headphones, head in a book - he thinks he's made himself invisible. But not to Eleanor... never to Eleanor.
Slowly, steadily, through late-night conversations and an ever-growing stack of mixtapes, Eleanor and Park fall for each other. They fall in love the way you do the first time, when you're young and you feel as if you have nothing and everything to lose.
* Eleanor es la chica nueva en la ciudad y, con su caótica vida familiar, su ropa poco conjuntada y su rebelde pelo rojo, no podría destacar más si lo intentase.
Park es el chico que se sienta al final del autobús. Cree que consigue ser invisible llevando camisetas negras, los cascos, y sumergiéndose en un libro. Pero no lo es para Eleanor...
Eleanor y Park se enamoran despacio y de forma constante, a través de conversaciones nocturnas y una recopilación de canciones que no deja de crecer. Se enamoran como lo haces la primera vez, cuando eres joven y sientes que no tienes nada y todo por perder.*No he encontrado un sumario oficial en español, así que lo he traducido a mí manera.
Antes de reseñar el libro, quiero decir qué es lo que buscaba en él, porque creo que en este caso particular ha influido muchísimo en mi opinión. Es cierto que las circunstancias personales siempre, inevitablemente, afectan nuestra opinión y nuestra manera de disfrutar (o no) un libro. Pero en esta ocasión ha sido mucho más notable.
Este año está siendo un año muy duro y estresante, y no tengo tanto tiempo para leer como me gustaría (de hecho, no tengo nada de tiempo). Sin embargo, lo intento. He estado leyendo libros algo densos, porque me gusta que los libros me hagan esforzarme (me siento realizada una vez que los he terminado), y porque la gran mayoría de los libros clásicos suelen ser más difíciles de leer que los de literatura juvenil.
La cuestión es que a mí me gusta leer algo rápido y sencillo después de leer un libro como los que he descrito antes. Es una manera de descansar la mente y seguir entrenándola para coger el siguiente libro que me supondrá algo de esfuerzo. Me gusta seguir este ritmo porque disfruto los dos tipos de literatura, y porque como me obligo a terminar todos los libros que empiezo (me gusten o no, siempre tienen algo que enseñarme, aunque sea algo tan simple como saber que ese libro no me gusta), una lectura rápida y de esas que enganchan a mí mente le viene muy bien.
Dicho esto, aquí tenéis una pequeña lista de lo que le pedía a este libro:
- que fuese una lectura rápida y fácil (incluso siendo en inglés)
- que me enganchase
- que me conmoviese
- que pudiese creerme parte de la historia (o de los personajes)
- que no fuese la típica historia de amor, pero quería
- que tuviese romance
Os puedo decir desde ya que cumplió todos esos puntos. Lo compré porque vi que John Green lo recomendaba, y John Green es mi autor de novelas juveniles favorito. Esperando a que me llegase no quise empezar ningún otro libro, porque sabía que lo dejaría a la mitad cuando por fin lo tuviera entre mis manos. Y así fue, empecé Submarine y al día siguiente recibí Eleanor & Park. Me lo leí entero ese mismo día.
La historia de Eleanor y Park es bonita y conmovedora, y es, sin duda, algo que ya hemos visto antes. El libro cae en ciertos clichés que aparecen en absolutamente todas las historias románticas de adolescentes: cursiladas como regalar cassettes con un recopilatorio de canciones, o la escena en la que se meten con la novia y el novio no puede evitar zurrar al zoquete de turno. Pero son cosas que en más o menos medida todos hacemos y hemos hecho cuando hemos tenido una relación amorosa con alguien (venga, si hasta yo misma he escrito cartas. ¿Qué hay más cursi que eso?).
Sin embargo, nunca había leído una historia como la de Eleanor y Park (lo sé, suena un poco contradictorio). Creo que la clave es la precisión y riqueza que tiene Rainbow Rowell observando. Los pequeños detalles entre los protagonistas y la claridad con la que consigue que comprendamos a los dos. Eleanor es una chica grandota (véase el eufemismo) a quien llaman Big Red en el autobús. Acaba de volver a su casa en Omaha después de haber pasado un año viviendo con unos conocidos desde que la echaron de casa. Comparte habitación con sus dos hermanos y su hermana y no puede permitirse comprar un cepillo de dientes. Al principio todo esto puede parecer demasiado surrealista, pero a lo largo de la novela llegamos a comprender cómo la pobreza y el abuso ayudan a marginar y oprimir.
La vida de Park (medio coreano) es algo más fácil (aunque tiene que soportar a un padre un poco cerrado de mente, podríamos decir). Se conocen en el autobús y poco a poco van desarrollando una relación silenciosa, que luego deja de ser tan silenciosa y da comienzo a un intenso intercambio de caricias. El libro está lleno de descripciones tiernas que son a la vez sensuales, y que representan perfectamente a cada uno de ellos. Los dos están incansablemente fascinados con las sensaciones que experimentan al sentirse el uno al otro (y esto solo con tocarse las manos).
"Holding Eleanor’s hand was like holding a butterfly. Or a heartbeat."
Otra de las cosas que a mí me gustó particularmente es la visión que Park tiene de Eleanor. Él sabe que Eleanor no es guapa, y sabe la impresión que causa en todos los superficiales demás. Sin embargo, él la quiere. Está enamorado de ella, de su personalidad y de su aspecto. Podríamos decir que encuentra bonita su fealdad. Últimamente esto es algo que persigo: aceptar que no es malo ser feo (a propósito, sería interesante que echaseis un vistazo a este vídeo y, después, a este).
Todas las historias de amor tienen sus obstáculos. Es esto lo que nos mantiene en vela y leyendo hasta saber qué pasa al final. Eleanor y Park no iba a ser menos. Sin embargo, no se trata de un trío amoroso, o de la ex novia malvada que quiere volver con el chico protagonista. Ni se trata de infidelidades. El obstáculo que Eleanor y Park encuentran es el mundo. Sí, el mundo. No voy a concretar más en esto, porque no quiero desvelar nada importante.
En definitiva, el libro ha cumplido todos los requisitos que le pedía, y me ha gustado mucho. Además, tiene ciertos matices johngreenianos que, aunque al principio me hicieron sentir un poco defraudada porque pensaba que no era nada original, al final me acabaron encantando. Creo que todos encontraréis algo en Eleanor o Park (o en los dos) con lo que podréis sentiros algo identificados y, sin duda, es una lectura que se disfruta. Ah, y debo añadir que me encanta el nombre de Eleanor y también los pelirrojos (no sé si esto ha influido en la lectura, pero ahí lo dejo).
¿Qué opináis vosotros si lo habéis leído? Si no lo habéis hecho... ¿le daréis una oportunidad?



















